Lo malo del después

Giros, el resto y lo que queda cuando ya pasó

Hay músicas que nacen en el momento del impacto.
Y hay otras que aparecen tarde.

Cuando ya no hay humo.
Cuando el golpe dejó de ser noticia.
Cuando el cuerpo, recién ahí, empieza a entender que lo que cambió no vuelve.

Lo malo del después no suena a denuncia.
No necesita romper para despertar.
Suena a registro: a esa parte de la vida que sigue funcionando con una grieta adentro.

No hay épica acá.
Hay resto.

El “después” es un territorio propio.
No es la tragedia: es la administración de lo que quedó.
El día siguiente sin relato.
La conversación normal con un ruido abajo.
La costumbre intentando tapar una incomodidad que persiste.

Las canciones se mueven en ese espacio.
Acompañan, no acusan.
No piden justicia. No prometen cura.
Se sientan al lado.

Hay una forma de dolor que no estalla: se instala.
Una forma de daño que no se muestra: se respira.
Y la música, cuando es verdadera, lo sabe antes que el discurso.

Por eso el cruce con la minería no entra por la consigna.
Entra por el clima.

El después del territorio.
El después de la promesa.
El después del “crecimiento”.

Lo que queda cuando ya extrajeron lo que vinieron a buscar no siempre es un vacío visible. A veces es algo más hondo, más difícil de señalar. Una superficie “normal” y un vínculo roto. Una tierra que sigue ahí, pero ya no sostiene igual. Una comunidad que sigue hablando, pero con algo menos. Un futuro más corto.

El daño, cuando ya ocurrió, se vuelve administrativo: legal, técnico, prolijo.
Y en esa prolijidad se esconde lo más difícil: que nadie sabe bien dónde poner lo que siente.

Ahí aparece esta música: como un archivo del después.
Como un modo de acompañar lo que no tiene escena.

La pregunta no es musical.
Es de época.

¿Cómo suena un país después de que ya extrajeron lo que vinieron a buscar?

No hay respuesta cerrada.
Hay canciones que se quedan trabajando adentro.
Y un resto que, si no se lo escucha, se vuelve costumbre.
Y la costumbre, con el tiempo, también lastima.

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