Por Mar Martinez
Lo que todavía cuida.
Una canción cuando todo funciona igual.

La Nota de Tapa de este número no habla de crisis.
Habla de continuidad.
De un mundo que responde, que no se cae, que sigue operativo
aunque algo esencial ya no esté adentro.
El despertador suena.
El mate se arma.
La calle está abierta.
La vida sigue funcionando.
El cuerpo también.
En ese contexto aparece Muchos días más.
No como contraste.
Como respuesta mínima.

Hay canciones que no empujan el día.
No lo ordenan.
No lo vuelven productivo.
Muchos días más aparece así:
como una pausa no rentable en medio de la inercia.
Un gesto pequeño que no promete nada
y, sin embargo, sostiene.
La letra no discute el mundo.
No polemiza con la época.
No intenta corregirla.
La desarma despacio.
Cascabeles dentro de la risa.
Dos claveles en la mirada.
Agua fresca que riega tierras cansadas.
No como épica.
Como cuidado.
Mientras todo alrededor exige respuesta,
esta canción no pide nada.
No acelera.
No optimiza.
No salva.
Hace algo más raro y más necesario:
detiene.
Detiene las guerras que no se nombran
—las internas, las silenciosas, las que no justifican licencia—.
Detiene el cuerpo justo antes del desgaste total.
Detiene el impulso de seguir
solo por inercia.
En un tiempo donde la normalidad se volvió una tarea
y el funcionamiento una obligación moral,
Muchos días más propone otra lógica:
la del amor como gesto improductivo.
Velas para decorar un templo
que no es sagrado:
es el cuerpo del otro.
Fuego no para rendir,
sino para fundirse.
Alas no para huir,
sino para ir donde sople el viento
—sin plan—.
Eso es lo que vuelve a esta canción necesaria.
No interrumpe el mundo.
Pero le pone el cuerpo.
En un presente donde se hace todo bien
aunque ya no se crea en nada de lo que prometía sostenernos,
Muchos días más recuerda —sin decirlo—
que todavía existe algo que no sirve para nada
y por eso mismo vale.
No hay promesa de futuro.
Hay noches para los veranos.
Calor para el invierno.
Días para quererse
—sin apuro—.
En tono menor.
En voz baja.
Como todo lo que cuida
cuando todo funciona igual.